El rack autosoportado (clad-rack) es un sistema de almacenamiento de alta densidad en el que la propia estructura de estanterías sostiene la cubierta y las paredes del almacén, sin necesidad de una obra civil independiente. Esta solución integra estructura y edificio en un solo elemento, lo que genera un ahorro significativo en costos de construcción y permite alcanzar grandes alturas de almacenamiento (hasta 40 metros), maximizando la rentabilidad por metro cúbico. Su diseño ofrece una alta resistencia estructural para soportar cargas pesadas, protege la mercancía de las condiciones externas y facilita la organización del inventario, convirtiéndolo en una opción eficiente y versátil para almacenes y centros de distribución que buscan optimizar el espacio y la inversión.
Es ideal para empresas que necesitan grandes capacidades de almacenamiento, aprovechar al máximo la altura y optimizar el uso del terreno, como: